
La creación e implementación de recursos que fomenten una cultura emprendedora emerge como una de las líneas para el desarrollo futuro de Andalucía, tanto a nivel económico como a nivel social.
La cultura emprendedora engloba un conjunto de habilidades y cualidades que se clasifican en: personales, sociales y directivas. Aunque es cierto que muchas se adquieren de forma no intencionada, fruto de las vivencias personales de cada individuo, también lo es que la educación y la experimentación potencian el desarrollo de las mismas. Pero desarrollar las habilidades de las personas emprendedoras no basta con la educación formal, ya que su mensaje no llega con la misma intensidad a toda la juventud. Es, por tanto, necesaria también la implicación de otros agentes educativos y propuestas complementarias que refuercen esta acción educativa.
